La Malvasía de Abel Mendoza es uno de los grandes exponentes del trabajo de recuperación de una variedad histórica que, durante décadas, quedó relegada en Rioja debido a su sensibilidad a la botritis y a la irregularidad de sus cosechas. Gracias a la dedicación de Abel Mendoza, esta uva ha recuperado el protagonismo que merece, dando lugar a uno de los blancos más icónicos y singulares de la región.
El vino procede de pequeñas parcelas de viñedo viejo, con cepas de más de 50 años y variedades plantadas de forma dispersa, lo que aporta una extraordinaria complejidad y autenticidad.
Lejos de buscar una expresión exuberante, esta Malvasía destaca por su elegancia, tensión, mineralidad y un equilibrio impecable, con un final largo y lleno de matices.
La fermentación se realiza en barricas nuevas de roble francés, donde el vino permanece cinco meses sobre sus lías finas. Este trabajo aporta volumen y textura sin eclipsar la pureza de la variedad, dando como resultado un blanco gastronómico, sofisticado y con un excelente potencial de guarda.







